lunes, 30 de agosto de 2010

ENSALADA DE ENDIVIAS

Esta ensalada tiene un contraste de sabores que resulta muy rico y es muy sencilla de hacer. En verano es un plato al que recurrimos muy a menudo para las cenas, ¡nos encanta!

Cortar una manzana en trocitos pequeños, sofreir un poco y añadir un chorrín de leche y una cuña de queso azul o roquefort (al gusto, yo la suelo hacer con el azul, pero queda rico de las dos maneras), hasta obtener una salsa ligera. Mientras se enfria la salsa, limpiar las endivias, colocarlas en un plato y echar sobre cada hoja un chorro de miel. Repartimos bien la salsa, colocamos unas nueces por encima y regamos con un poco de aceite de oliva. ¡Listo para comer!


martes, 24 de agosto de 2010

UNA DE MÚSICA!!!

Hoy os traigo una canción del grupo The Baseballs, que en España no es especialmente conocido, a pesar del éxito que están teniendo en otros países europeos. Se trata de un grupo alemán, que surgió en Berlín en 2007, y que se dedica básicamente a versionar temas ya famosos de otros cantantes. Tienen un particular estilo, tanto en su música como en su estética, inspirado en el rock'n roll de los años 50 y 60. Su rollito Elvis lo llevan también a sus videoclips, ambientados en la época que pretenden imitar y en blanco y negro.

Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo el videoclip de Umbrella, a ver qué os parece...¡música y a mover el esqueleto!


PD: prometo currarme más la siguiente entrada, que hoy con el calor que tenemos por Sevilla las neuronas andan medio derretidas, así es que entre eso y estudiar mi cerebro no da para mucho más,jejeje.

domingo, 22 de agosto de 2010

ENSALADA DE CHAMPIÑONES

Una receta sencilla, sana, barata, y sobre todo muy fresquita, ¡¡ideal para estos días de taaaaanto calor!!

Para dos personas:
Limpiar, lavar y cortar en rebanadas finas 250 gramos de champiñones frescos. Elaborar una vinagreta con 3 cucharaditas de mostaza, 4 cucharadas de aceite de oliva, 3 cucharadas de vinagre de sidra, perejil, 1 diente de ajo, sal y pimienta. Con esta vinagreta aliñar los champiñones y dejar reposar como mínimo 30 minutos. Mezclar con lechuga y ¡listo para comer!

Al principio me sorprendió que esta receta llevara los champiñones crudos, de hecho tenía pensado saltearlos en una sartén antes de mezclarlos con la lechuga, pero por curiosidad probé uno y resultó que nos gustó, así que los dejé tal cual. Es una manera diferente y muy sana de tomarlos, y en un santiamén os puede solucionar una cena veraniega.

martes, 17 de agosto de 2010

LA RIOJA

Se va acercando el final del verano, y los que no han podido disfrutar de vacaciones durante estos meses tienen la esperanza de encontrar algún sitio barato al que escaparse en el otoño. Un buen sitio para visitar durante esta época de vendimia es La Rioja: podemos disfrutar de paisajes de coloridos espectaculares, degustar vinos exquisitos, relajarnos con el sonido del silencio nocturno del campo...

No necesitáis gastar mucho para conocer esta región, os bastará con una escapada de un fin de semana para ver y hacer lo más significativo, aunque eso sí, aparte del regusto del vino os quedarán ganas de volver. A continuación os presento un posible plan:

Saliendo un viernes, podéis hacer una parada en Santo Domingo de la Calzada, donde además de hacer turismo podréis comer estupendamente y por un precio más que asequible. Después de la llegada al alojamiento, (a no ser que viváis en la otra punta del país, con lo que llegaréis muy tarde), os dará tiempo a recibir un masaje de vinoterapia que os dejará como nuevos después del estrés cotidiano de la semana, y listos para disfrutar del fin de semana como os merecéis.

La mañana del sábado podéis dedicarla a visitar una bodega y hacer un cursillo de cata, sin duda una experiencia curiosa y recomendable (sobre todo si luego no hay que coger el coche, jeje). Nosotros fuimos a una bodega en Laguardia, por lo que después de comer visitamos el pueblo, que nos gustó bastante, y otros cercanos, como Haro y El Ciego, donde hay una bodega "imitación" del Guggenheim de Bilbao.

El domingo, después de dejar vuestro alojamiento, os recomiendo ver los monasterios de Yuso y de Suso, cuna del castellano, que merecen la pena no sólo por los manuscritos que allí conservan y su historia, también por su arquitectura y el entorno natural por el que están rodeados. Ya en el camino de vuelta, hacer una parada en Logroño: la ciudad en sí no nos entusiasmó, pero los pinchos de la calle Laurel son impresionantes, ¡y os solucionarán la comida por cuatro duros!

Nosotros nos hospedamos en una casa rural que alquila habitaciones dobles: La Facultad de Castroviejo, en el pueblo del mismo nombre. Las habitaciones son una cucada, tienen un salón con chimenea en el que te puedes tomar una copita mientras juegas al monopoly o ves una peli, los dueños son encantadores y te ayudan en todo lo que pueden, ¡y disponen de bonos de enoturismo con los que la estancia os saldrá bastante bien de precio! (nosotros disfrutamos del alojamiento con desayuno, un masaje cada uno, la visita a la bodega con el curso de cata y una cena casera riojana por unos 100 euros cada uno, creo recordar). Este es el link del sitio http://www.lafacultadcastroviejo.com/

Elijáis el destino que elijáis, u os quedéis en casa, lo importante es disfrutar de una buena compañía y ¡ser felices!



martes, 10 de agosto de 2010

LOS CIPRESES CREEN EN DIOS

AUTOR: Jose María Gironella

EDITORIAL: Planeta

SINOPSIS: Esta crónica de la época de la Segunda República es la novela española más leída del siglo XX. José María Gironella relata la vida de una familia de clase media, los Alvear, y a partir de aquí va profundizando en todos los aspectos de la vida ciudadana y de las diversas capas sociales.

MI OPINIÓN: Los cipreses creen en Dios es el primero de una serie de cuatro libros que narran los acontecimientos que ocurrieron en España desde la Segunda República hasta el franquismo; este libro en concreto abarca desde abril de 1931 hasta julio de 1936, y se centra en una familia y una ciudad concretos: los Alvear y Girona. El autor nos muestra un amplio abanico de personajes para representar todos los pensamientos, creencias, partidos políticos y clases de la época, muchos de ellos extremistas, pero girando en torno al protagonista, Ignacio Alvear, un muchacho de 17 años que no tiene claro qué opinión le merece todo lo que está pasando en su país y en su ciudad, que escucha a todos con una mirada crítica y sin dar la razón a nadie se va forjando poco a poco una opinión propia.
 
Me sobrecogió lo bien que plasma lo que pasó en España a pequeña escala, en los núcleos familiares, cómo amigos de toda la vida acabaron empuñando las armas para enfrentarse entre ellos, y en contrapartida gente que no tenía nada en común crearon lazos de unión importantes.

Una buena manera de aprender sobre una época reciente de nuestra historia, que sin embargo muchos desconocemos. Creo que es imposible encontrar una novela totalmente objetiva de tema político, y se hace evidente la visión católica de Gironella, pero aún así en este caso los personajes no son blancos o negros, reparte virtudes y defectos entre unos y otros, se respetan los hechos acontecidos, y creo que lo puede leer gente con casi cualquier ideología, se retratan con bastante fidelidad las actuaciones de uno y otro bando, de una manera sincera y con un lenguaje para nada espeso. Prueba de esta objetividad relativa, es que Fraga quiso prohibir la publicación de la continuación de este libro, Gironella fue amenazado por militares y fascistas y esta trilogía (lo mejor de su obra) ha sido ignorada por la crítica "progresista".
 
La forma de narrar es sencilla y fluída. Desde el momento que presenta a todos los protagonistas quedé enganchada y no pude dejar de leer hasta el final, que a nadie dejará indeferente. Me parece que cada lector se sentirá identificado de alguna manera con alguno de los múltiples personajes que aparecen en la novela. Resaltaría la descripción de la madre, Carmen Elgazu, y lo que ésta representa en su entorno, que hace el autor en una sola frase: "sus piernas eran las dos columnas del hogar".
 
Muy recomendable, pero eso sí, sólo para amantes de la lectura, porque sus 800 páginas no son aptas para cualquiera.