Mostrando entradas con la etiqueta dulces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dulces. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de abril de 2020

PESTIÑOS

En estos días festivos en los que estamos pasando tanto tiempo en casa, son muchos los que se animan a entrar en la cocina y experimentar.

El dulce típico por excelencia de la Semana Santa española son las torrijas. En casa llevamos varios años haciéndolas, pero este año, además, nos hemos animado con los pestiños. Son un dulce que sobretodo se ve en Andalucía, ya que su origen es morisco (no en balde su sabor recuerda al de los dulces marroquíes). Aunque su elaboración lleva algo de tiempo, no es complicado y el resultado es muy bueno.



INGREDIENTES:

- 400ml aceite
- 75 ml vino de Jerez/ blanco en su defecto, hay que amoldarse a lo que tenemos
- 250 gr harina
- 1 cucharada de anís
- cáscara de un limón

ELABORACIÓN:

Calentar el aceite junto al anís y la cáscara de limón durante unos minutos. Dejar templar.

En un bol mezclar la harina con el vino y 75 ml del aceite infusionado y el anís. Amasar hasta que no se pegue a las manos y dejar tapado durante media hora.

Extender con un rodillo hasta que quede fino, cortar en cuadrados del tamaño que queramos y doblar las esquinas opuestas, untándolas con agua si es necesario para que no se peguen y presionando.

Volvemos a calentar el aceite aromatizado a fuego medio y los freímos poco a poco, hasta que estén dorados, colocándolos en una fuente con papel absorbente.

Hay quien los cubre con azúcar y canela. Yo opté por la miel. Diluí unas cucharadas con un poco de agua, calenté y rocié sobre los pestiños. Normalmente se bañan en esta mezcla, pero yo no los quería muy dulces así que sólo eché un poco por encima. Esperar a que enfríe y ¡listos para disfrutar!



sábado, 4 de abril de 2020

PANNACOTTA DE COCO Y FRESA




Comienzan a aparecer las primeras fresas en los mercados porque, aunque casi no nos hayamos podido dar cuenta, ha llegado la primavera y con ella una explosión de colores en los alimentos de temporada.

Hay que aprovechar lo que la naturaleza nos da, así que nos hemos hecho con una caja de 2 kilos de fresas y ahora toca echarle imaginación para darles salida antes de que se estropeen. Lo primero que he hecho ha sido seleccionar las que están más pasadas y apartarlas para hacer con ellas una mermelada de fresa que podremos usar en un montón de preparaciones, entre ellas esta riquísima pannacotta, para la que necesitaremos los siguientes

INGREDIENTES:

- 200 ml de leche de coco
- 200 ml leche evaporada (versión ligera) o nata líquida
- 100 gr fresas
- 4 láminas de gelatina neutra
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- endulzante al gusto

ELABORACIÓN:

Lavamos las fresas, las trituramos con una batidora y las colamos para quitar las semillas.

Incorporamos en una cazuela todos los ingredientes excepto la gelatina y calentamos a fuego medio.
Cuando comience a hervir retiramos del fuego y dejamos templar.

Hidratamos la gelatina en agua fría hasta que ablande. Escurrimos y agregamos a la cazuela, removiendo bien para que se integren todos los ingredientes.

Vertemos en moldes de flanes y cuando atempere metemos en el frigorífico durante varias horas.

Servir acompañado de mermelada de fresas, chocolate rallado y un poco de chocolate negro derretido... ¡Listo para disfrutar!








jueves, 21 de marzo de 2019

PAN CASERO

pan de centeno con AOVE y tomate
pan de espelta con AOVE y jamón ibérico






























El desayuno que tomo de forma más habitual son unas tostadas, algo rápido y socorrido, que puedo combinar con lo que tenga por la cocina: en ocasiones sólo con  aceite de oliva virgen extra, añadiendo tomate y jamón serrano, con jamón de pavo y queso, con aguacate... y mi último descubrimiento: con mantequilla de cacahuete y mermelada casera! Sé que suena a mezcla rara, pero puedo asegurar que está riquísimo.
tostada con mantequilla de cacahuete y mermelada de fresa

El mayor problema a la hora de prepararme este desayuno es encontrar un pan en condiciones. No sé en vuestras ciudades, pero aquí en las panaderías lo más frecuente es que vendan bollitos, vienas y similares, que están poco cocidos, blandos y para mi gusto de baja calidad. Y ya no hablemos de los que venden en los supermercados, que tienen muchísimos ingredientes, entre los que casi siempre se encuentra el azúcar. No es que yo busque algo muy especial, el pan es básicamente harina, agua, levadura y sal, no sé por qué ahora les ha dado por añadirle tantísimos ingredientes, que encima no aportan nada!

té, fresones y tostadas con aguacate y pimienta
Así que este año he decidido hacer mi propio pan. Pensé que sería más complicado, pero lo único que se necesita es tiempo y un poco de paciencia si no tienes amasadora, como es mi caso. Así que después de varios intentos he encontrado un par de recetas que me gustan. Son prácticamente iguales, a excepción del tipo de harina que uso, de espelta o de centeno integral.

harina de espelta, agua, levadura y sal

INGREDIENTES:

- 500 gramos de harina
- 350 ml de agua templada
- 25 gr de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal

PREPARACIÓN

Mezclar la harina con la sal y hacer un agujerito en el centro de la "montaña", como si fuese un volcán.

Calentar ligeramente el agua y diluir la levadura en ella.

Volcar el agua en la harina y amasar hasta que quede una masa elástica. Podemos humedecernos las manos con agua o aceite para que este proceso sea más fácil. Si usamos harina de espelta esto no nos llevará mucho tiempo, de hecho es una harina delicada que no recomiendan amasar en exceso. Si nos decantamos por la harina de centeno, tendremos que amasar durante unos 15 minutos aproximadamente. La técnica es estirar un extremo, doblarlo hacia el centro y repetir. Como digo no es complicado, pero hay que tener paciencia.

Cuando la masa esté lista poner en un bol ligeramente engrasado con aceite y tapar. Es aconsejable meterlo en el horno para asegurarnos que no haya corrientes de aire o cambios de temperatura. Ahora hay que dejarlo reposar alrededor de una hora. El tiempo es aproximado, dependerá de la temperatura, hasta que doble su tamaño o más.

La amasaremos una vez más durante 2 ó 3 minutos, para quitarle el aire. Le damos la forma que deseemos, lo colocamos en un molde o bandeja en la que vayamos a hornearlo y lo dejamos reposar nuevamente una hora, para que vuelva a aumentar de volumen. Si queremos podemos realizar unos cortes con un cuchillo.

Pasado este tiempo precalentamos el horno a 220 grados. Introducimos en la parte baja un recipiente con agua (esto es para que la corteza quede crujiente), bajamos la temperatura a 200º y metemos el pan a media altura durante unos 40 minutos (esto es aproximado, dependerá de cada horno). Para asegurarnos de que esté cocido correctamente, golpear la base del pan y comprobar que suene a hueco.

Dejar enfriar el pan sobre una rejilla y disfrutar.

PROPIEDADES DEL CENTENO


El centeno es un cereal muy saludable, similar al trigo aunque con menos gluten. Es muy buena alternativa a las harinas refinadas. Contiene mucha fibra, por lo que es bastante saciante. También aporta muchas vitaminas y minerales, incluidos el ácido fólico y el linoleico. En exceso puede generar gases y tiene un sabor fuerte que puede no gustar a todos, aunque a mi personalmente me encanta.

PROPIEDADES DE LA ESPELTA


La espelta es una variedad de trigo más pura, considerada un superalimento por muchos. Contiene los 8 aminoácidos esenciales, es más digestiva y tiene mucha fibra. En su composición encontramos gran carga de carbohidratos. Últimamente se ha puesto muy de moda, por lo que es fácil encontrarla en supermercados y a buen precio.

miércoles, 24 de febrero de 2016

BOLITAS DE CHOCO-PLÁTANO

Poco más puedo añadir porque el título ya casi lo dice todo. Y es que hoy os traigo una receta muy sencilla que sirve tanto para quitaros antojo de algo dulce como para dar salida a ese plátano demasiado maduro que no sabéis qué hacer con él.

Normalmente esos plátanos los uso para batidos, pero en días de riguroso invierno lo último que apetece es tomarse algo fresquito. Como nota curiosa os diré que los plátanos los tomo de cualquier manera excepto tal cual. Como lo oís. Me gusta su sabor, pero la textura me resulta demasiado pastosa y siempre estoy ideando formas para incluirlo en mis recetas, triturado por supuesto.

Pues vamos al lío. Sólo necesitamos 3 ingredientes: un plátano, cacao puro en polvo desgrasado (yo uso el de la marca valor) y copos de avena. Para decorar coco rallado si quereis, le da un toque muy rico.

- Lo primero es machacar el plátano, al estar maduro será blandurrio así que con un tenedor mismo lo podéis hacer. 
- Añadir una cucharada del cacao y mezclar. Como es una fruta dulce no necesitamos agregar edulcorante, aunque probar la masa por si acaso vuestro palador lo requiere.
- Incorporar copos de avena poco a poco, removiendo bien, hasta que obtenga una consistencia con la que podamos manejar la masa con las manos.
- Hacer bolitas y rebozarlas con coco rallado.

Yo las metí en el frigorífico unos minutos para que se compactaran un poco más. Como véis es muy rápido y fácil de hacer. Tardamos casi lo mismo en prepararlas que en merendarlas, aunque también puede servir como desayuno o como postre, vosotros decidis.

Espero que os animéis a probarlas y si lo hacéis decirme qué os parecen!!